Magoga (Cartagena)

FOTOS en colaboraciónicon @negativoensepia

A pesar de ser un restaurante relativamente joven, el Magoga ha sabido escalar puestos en la alta cocina de la Región. Restaurante cuyos precios se adaptan a cualquier paladar, ha sabido democratizar la cocina de vanguardia y hacerla asequible a todo tipo de bolsillos, utilizando el concepto de cocina de mercado para llevar a cabo sus platos y menús.

La primera vez que escuché hablar de él fue al poco de abrir, gracias a las investigaciones de dos gourmets. Con la recomendación en nuestra mente, nos acercamos ese mismo verano a vivir el buen hacer de su cocina, tomando por aquel entonces un tartar de atún rojo de almadraba que quedaría grabado en memoria gustativa a fuego, y con el que me serviría de comparativo para el resto que fuese probando posteriormente. Unos arroces negro y  meloso de carabinero completaban la mesa y unos postres que cerraron una comida perfecta. De aquel entonces no conservo fotos, ya que no existía este humilde blog para contar todas las peripecias culinarias que vivía.

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Hacía tiempo que quería hacer un post sobre este rincón, pero tras una ocasión fallida por fuerza mayor, llegó el día en que volvimos, esta vez pidiendo menú. El menú del Magoga no es un menú cualquiera. Perfectamente estudiado, cuidando todos los detalles, adapta cuidadosamente la buena cocina a esa opción que es es el menú diario, dejando de lado esa costumbre viejuna de utilizar el menú del día como excusa para servir comida de rancho. Eso sí, me imagino que se requiere de un ejercicio de imaginación, gusto por la cocina y visión de mercado, pero el resultado es espléndido. Además le damos un punto extra por cuidar de aquellos con intolerancias alimentarias con mimo. (¡Tienen pan gluten-free!).

El menú de aquel miércoles constaba de ensalada, primer plato, segundo plato, postre, pan, café y bebida (caña), todo con muy buena relación calidad-precio (16€).

– Aperitivo.

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– De entrante, una ensalada con vinagreta dulzona, manzana, semillas de amapola y nueces.

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Ensalada
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Ensalada

– De primer plato un gazpacho de rúcula y naranja, refrescante para unos, pastel de verdura para otros.

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Gazpacho de rúcula
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Pastel de verduras

– De segundo plato, salmón en salsa de piña y eneldo, sin una sola espina, sobre una base de patatas panadera para unos, pollo a la brasa con salsa de piña para otros.

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Pollo a la brasa
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Salmón sobre patatas panadera

– De postre, un yogur cremoso con salsa de frutos rojos, muy bueno y ligero para unos y pan de calatrava para otros.

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Pan de calatrava
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Yogur casero

– El café, de Bernal, un cortado con una espumilla de lo más sugerente.

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Este menú elegante y ligero se completaba con un servicio amable, discreto y atento. Para la próxima vez iremos con los estómagos preparados para la mesa de queso móvil que tienen, y para probar el menú ALMA, que se dividirá en quince actos. ¡Allá iremos!

MAGOGA: Pl. Dr. Vicente García Marcos , 5 30201 Cartagena – Murcia Tf:+34 968 509 678 // +34 629 980 257

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El Callejón (Cartagena)

EL CALLEJÓN : C/ de la Palma, 3. 30201 Cartagena (Murcia)

Teléfono: 868 78 13 78

Precio: sobre los 25 -30 euros

El domingo tuvimos la suerte de celebrar nuestra tradicional comida navideña en un restaurante que hacía tiempo quería ir, El Callejón. Está en la calle de la Palma, calle en la que nació Carmen Conde, escritora prolífica y  donde está El Teatrico y sus amores a la luz de una farola. Se divide en dos partes, una que es el restaurante propiamente dicho y creando la calle han habilitado un antiguo solar, donde estaba la casa de Carmen Conde, y que ahora aumenta el tamaño del restaurante con la carpa anexa que han montado en él.

Teníamos reserva para las dos y media, y allí estábamos con nuestros estómagos y paladares preparados para una nueva incursión culinaria. Íbamos con la lección aprendida de los días anteriores, habíamos practicado toda la semana el levantamiento de tenedor, y estábamos expectantes con lo que nos esperaba en la próxima hora.

Pedimos vino, pedimos cerveza, y pedimos muchas cosas buenas, como queso Camembert con mermelada de pétalos de rosa, sardinas marinadas con cebolla caramelizada, ensalada con pasas, bacon y aguacate, de entrantes. De plato fuerte: tartar de atún, salmón con wasabi, pluma ibérica acompañado de patatas fritas, moussaka y solomillo de buey. Y para cerrar nuestra comida, de postre brownie, sorbete de mandarina y milhojas de crema, y unos cafés asiáticos, para terminar de asentar el festín.

Negativo en Sepia no hizo ninguna foto, no quiso restarle protagonismo al momento, pero como seguro que repetiremos en otro momento, iremos con la cámara preparada.